El Eucalipto, una especie peligrosa
- Kamak Yaku
- 25 may 2022
- 4 min de lectura

Fuente: De árboles y monumentos de Quito
En la actualidad, uno de los grandes problemas ambientales es la deforestación, debido a que si se talan 10 hectáreas de árboles, en promedio solo se reforesta una décima parte, aunque esta es una pequeña fracción, el problema más grave es la manera en la que se realiza la reforestación, debido a que es inadecuada y en su gran mayoría se utiliza especies exóticas o invasoras, como es el caso de los eucaliptos.
Los eucaliptos son una especie que se adapta fácilmente a entornos muy diferentes y crece rápidamente, por esta razón esta especie es utilizada en reforestación en un gran número de países. Según la FAO, existen alrededor de 80 países que han mostrado interés por esta especie, plantando 4 millones de hectáreas alrededor de todo el mundo, fuera de su ámbito natural, básicamente por la madera que ofrecen estas especies y para obtener la materia prima.
Los eucaliptos son originarios a zonas desérticas o semidesérticas de Australia, suelen sobrevivir a lo largo de los ríos y en las tierras que periódicamente se inundan. Son utilizados en la producción de madera, postes, fibras, aceites esenciales, entre otros productos. Debido a su acelerado crecimiento y al de carácter alelopático, son consideradas negativas para el medio ambiente.
Son especies que necesitan de luz por lo que necesitan espacios abiertos para su desarrollo, tienen el enraizamiento bastante desarrollado y su sistema radicular almacena el agua de horizontes superiores, haciendo que las plantas del sotobosque no puedan desarrollarse, además, mientras el clima es más húmedo, los eucaliptos son más altos y con mayor superficie foliar.
Cuando actúa como una especie invasora, provoca desequilibrios, en especial con recursos hídricos subterráneos, teóricamente se dice que por una hectárea, se puede sembrar 1.400 eucaliptos, teniendo en promedio un consumo de 42.000 litros de agua/hectárea/día.
En Kenia se recurrió a plantar árboles de eucalipto para detener la deforestación del país, lo que afectó a sus recursos hídricos, lo que ha hecho que las autoridades busquen la prohibición de plantar este tipo de árboles.
¿Cómo llegó esta especie al Ecuador?
A mediados del Siglo XIX, empezó la desaparición de árboles por su excesiva tala para producir leña y carbón de uso doméstico y artesanal, causando el agotamiento de la madera autóctona. El presidente Gabriel García Moreno, busco un árbol fuerte y de rápido crecimiento para solucionar la deforestación que existía en la sierra ecuatoriana, a partir de esto, científicos europeos, recomendaron al presidente introducir especies exóticas forestales. De esta manera, en 1865 desde París llegó dos cajones con abundantes y variadas semillas de eucalipto.
Los habitantes comenzaron la siembra desmedida de este árbol, sin ningún criterio, debido a que en esta época no existían estudios de suelos, ni de impacto ambiental. Esta es la razón por la que en el país, una de las especies más plantada es Eucalyptus globulus.
Sus plantaciones están situadas a alturas de 3000 m.s.n.m., en pendientes fuertes, áreas abandonadas o erosionadas a los largo del país. Estos ecosistemas, tienen la capacidad de interceptar y almacenar agua de las nubes, protegiendo a su vez a los suelos de la erosión, además contribuye con la regulación del flujo fluvial e inundaciones y es una parte fundamental para la diversificación de las economías rurales, cuando no se introducen especies exóticas, por lo que es importante destacar los problemas que se tiene con esta especie.
Por un lado, las tasas de descomposición de las hojas de los eucaliptos son bajas debido a su contenido de aceites, fenoles y lignina. Es importante mencionar que la fertilidad del suelo depende progresivamente de la cobertura vegetal, a través de restos vegetales que se depositan en él, por ejemplo, las especies nativas son productoras de restos vegetales con alta concentración de nutrientes, siendo todo lo contrario de las plantas exóticas, como es el caso de los eucaliptos, que su biomasa se almacena de forma aérea, delimitando su retorno al suelo, además la descomposición de las hojas de estas especies desprende compuestos que inhiben la germinación y el crecimiento de otras especies.
Se debe tomar en cuenta que las plantas nativas actúan como paraguas, en donde se recibe la lluvia de sus copas y llevándola poco a poco al suelo y dejando la gran mayoría de la humedad en las hojas, además protege al suelo de la lluvia, del sol y la erosión, dicha característica, no tienen los eucaliptos.
Estos árboles están adaptados para desarrollarse en condiciones de poca agua y su forma de funcionamiento está diseñada para extraer y aprovechar al máximo las fuentes hídricas. Por lo que para obtener 1 tonelada de madera necesitan extraer 1.600 toneladas de agua para obtener y cuando están situados en alta montaña, son capaces de extraer 2.000 toneladas de agua por cada tonelada de madera.
Como ya se mencionó previamente, al ser la deforestación uno de los mayores problemas medioambientales, es indispensable reforestar, pero para realizar esta acción, es importante analizar el entorno en donde se va a plantar, es decir tipo de suelo, condiciones climáticas, entre otras características, y siempre sembrar plantas nativas de cada lugar.




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